Un paseo por Alcalá de la Selva que termina alrededor de una buena mesa

Patrimonio, paisaje y cocina aragonesa: una propuesta para disfrutar del pueblo sin prisas y terminar comiendo en Restaurante Corella
Hay pueblos que merece la pena conocer caminando. Alcalá de la Selva es uno de ellos. Su ubicación en plena Sierra de Gúdar, sus calles adaptadas a la montaña y el patrimonio que conserva permiten preparar un plan sencillo para pasar la mañana conociendo la localidad y terminar de la mejor manera posible: sentándose a comer y disfrutando de la gastronomía de Teruel.
El perfil de Alcalá de la Selva está marcado por su castillo, levantado sobre la parte alta de la población. Su origen se remonta a época musulmana y, tras la reconquista definitiva por Alfonso II en 1174, pasó por diferentes etapas y propietarios hasta convertirse en uno de los elementos más reconocibles del municipio. Actualmente, la Oficina de Turismo informa de que las visitas al interior del castillo están suspendidas por dificultades de acceso, pero su presencia sigue formando parte imprescindible del paisaje del pueblo.
Paseando por Alcalá también encontramos la iglesia de San Simón y San Judas, construida a finales del siglo XVI y de estilo gótico-renacentista. Su torre y su portada forman parte del patrimonio artístico más destacado de la localidad y justifican por sí solas detenerse en la zona alta del municipio.
Otro rincón especialmente singular es el Humilladero, una construcción de sillería levantada en 1628. Su planta cuadrada, los cuatro arcos de medio punto y la decoración interior hacen de este pequeño monumento uno de los elementos más peculiares del patrimonio local.
Y si queremos ampliar un poco el recorrido, podemos acercarnos al Santuario de la Virgen de la Vega, una construcción barroca del siglo XVIII levantada en 1751. Está situado en el entorno de Virgen de la Vega y constituye uno de los lugares más representativos de Alcalá de la Selva. En su interior destacan especialmente las pinturas murales de las bóvedas.
Después de caminar, conocer el pueblo y disfrutar de este entorno de montaña, llega otro de los grandes placeres de una escapada por la Sierra de Gúdar: sentarse a la mesa.
En Restaurante Corella, en Alcalá de la Selva, apostamos por una cocina tradicional vinculada a Aragón y a los productos de nuestra tierra. Nuestra carta se adapta a la temporada y reúne propuestas para quienes quieren completar su visita al pueblo con una comida especial.
Según la época del año, en nuestra carta puedes encontrar platos como migas de Aragón con huevo de corral, paletilla de ternasco al horno, chuletas de ternasco, rabo de toro Casa Corella o las cañas de pan feo con Jamón D.O. Teruel. Y uno de nuestros platos más característicos reúne dos productos estrechamente ligados a nuestra provincia: huevos trufados de corral con trufa rallada de Sarrión y Jamón D.O. Teruel.
También tenemos propuestas para quienes prefieren carnes, pescados o platos para compartir, además de postres como torrija caramelizada con helado, cuajada con leche de oveja y nueces, tarta de la abuela o tarta de queso con frambuesa, dependiendo de la carta de temporada.
La idea es sencilla: venir a Alcalá de la Selva no tiene por qué limitarse a visitar un monumento y continuar el viaje. Puedes dedicar unas horas a caminar por el pueblo, detenerte frente a su patrimonio, acercarte hasta Virgen de la Vega y convertir la comida en una parte más de la experiencia.
Si estás preparando una escapada y buscas dónde comer en Alcalá de la Selva, te esperamos en Restaurante Corella, en Calle Hispanoamérica, 24, 44432 Alcalá de la Selva (Teruel). Puedes reservar tu mesa llamando al 978 80 10 34 o escribiendo a info@restaurantecorella.com. Ven a conocer Alcalá de la Selva y, cuando llegue la hora de sentarte a la mesa, déjanos poner el sabor de Teruel al final de tu recorrido.